martes, 4 de abril de 2017

Consejos para la MEDITACIÓN


ACERCA DE LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN EN LA PREPACIÓN MONFORTIANA, PARA LA CONSAGRACIÓN A LA SABIDURÍA ENCARNADA, JESUCRISTO, POR MARÍA, COMO ESCLAVO DE AMOR.
FUGE, TACE, QUIESCE
INTRODUCCIÓN BREVE SOBRE LA MEDITACIÓN CRISTIANA.

La oración es definida por San Juan Damasceno como la elevación de la mente a Dios y la petición a Dios de cosas convenientes

La oración es necesaria a todo cristiano, ya que:
-a Dios le tributas los homenajes que en justicia se merece: adoración, gratitud, amor, sumisión filial, alabanza, honra, darle gloria...
-al prójimo para vivir la caridad en las cruces.
-a nosotros nos encamina a la santificación.

La oración puede ser de dos maneras: vocal y mental.

La oración mental o meditación es un ejercicio práctico de las tres potencias del alma (memoria, entendimiento y voluntad), sobre la consideración de los divinos misterios. En este caso meditaremos los misterios divinos que Dios quiso realizar en la más excelsa de sus criaturas: la Virgen María, la Madre de su Único Hijo, la Santísima.

La oración mental podemos dividirla en:
-Si el coloquio es del alma a Dios, la oración es meditativa.
-Si el coloquio es de Dios al alma, la oración es contemplativa.

Una de las cosas más necesarias en la vida espiritual es la meditación. No pensemos que es difícil su ciencia ni su práctica. Es lo más sencillo del mundo, porque es una cosa que hacemos habitualmente con nuestros asuntos temporales y cotidianos. Por lo que no necesita más que trasladar a los negocios espirituales, lo que hacemos en los negocios temporales.

Para realizar una meditación espiritual:
1.Tener un rato de reflexión sobre los negocios de nuestra alma, 
2.Encaminado a tomar algunas resoluciones que conduzcan a nuestro bien espiritual.
3.Y que termina con alguna oración a Dios o la petición de intercesión a la Virgen, los santos o los ángeles para obtener la gracia de cumplir esa resolución.

Por lo tanto, abraza cuatro actos:
1,Proposición de algún asunto espiritual. (Memoria)
A través de las lecturas meditadas diarias, compuestas de un pasaje de los Evangelios y unos puntos del TVD, hacemos una lectura atenta y sosegada. Hacemos uso de nuestra memoria para confrontar lo leído con lo vivido.

2.Consideración de este asunto viendo lo que conviene hacer. (Entendimiento).
Leemos los textos a la Luz de Cristo. De lo puramente intelectual, tratamos de hacerlo carne, vivirlo, interiorizarlo. Porque se puede hablar de Dios, estudiar de Dios, impregnarse de conocimientos teológicos, pero no vivirlos. En este punto, pensamos que nos acerca y que nos aleja de Dios respecto a las lecturas del día.

3.Propósito de acción. Y por lo tanto elección de medios y modos para llevarlo a cabo. (Voluntad)
Una vez entendido que nos aleja o que nos acerca, en que posición estamos frente a nuestra relación personal con Jesús y María, toca poner los medios para conseguirlo. Nosotros conocemos nuestra debilidad. Debemos esforzarnos en hacer el bien, pero no puede recaer todo en nuestra vountad (caeríamos en el error voluntarista semipelagiano). Al contrario, la gracia que nos precede y que es interna, debemos de colaborar con ella. Pero para ello hay que pedirlo en oración que es la siguiente fase.

4.Petición de gracia par cumplir los propósitos (Oración).

MÉTODOS DE ORACIÓN
Hay muchos métodos, pero creemos por la experiencia de la Iglesia que  el método de San Ignacio, es el más propicio para esta preparación de 30 días. Sin ir más lejos San Luis Maria Grignon de Monfort, tuvo una formación jesuítica.
Y es que el método Ignacio es el que mejor se adapta a la razón humana. Sus apéndices y anexos son muy conformes al espíritu humano. Y conviene que seamos diligentes en llevarlas a cabo.

PASOS PREVIOS DE LA MEDITACIÓN. Tiene tres actos:
1.Presencia de Dios. Un paso o dos antes del sitio, mentalmente piensa a dónde vas y a qué. Es el momento del recogimiento. Hacer silencio externo e interno. Acallar todas las voces que nos van a irrumpir en la meditación y distraernos: preocupaciones, tareas pendientes, etc.
Es útil la oración de entrega. Entregar poco a poco al Señor, cada una de las preocupaciones que nos asaltan para hacer silencio.
Enseña el Santo Padre San Juan de la Cruz (Dichos de luz y amor) “Una palabra habló el Padre, que fue su Hijo, y ésta habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser oída del alma”.
Y es que no podemos perder de vista nuestro objetivo de 30 días, la de dejarnos enseñar con autoridad maternal de Maria, para Consagrarnos al Verbo Encarnado, Jesucristo por María, como esclavos de amor.
Por lo tanto, el silencio para hablar y oir. Un tiempo para Dios. En la Iglesia o solos en nuestro cuarto.

2.Adoración de Dios. Apaciguados, con reverencia exterior e interior, se hace un acto de reverencia al Señor.

3.Oración preparatoria. La cual ha de ser sencilla. San Luis María Grignon de Monfort, coincidiendo con todos los maestros de oración, propone que se pidan luces al Espíritu Santo.


MEDITACIÓN

Toma Señor, y recibe toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento, y toda mi voluntad. Todo lo que soy, todo lo que poseo. Tú me lo diste; a tí, Señor, lo torno. Todo es Tuyo. Dispón de mi según Tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que eso me baste. San Ignacio de Loyola.

La meditación se hace ejercitando la memoria, el entendimiento y la voluntad por estas cuatro reflexiones:

1.EJERCICIO DE MEMORIA. ¿Qué voy a meditar hoy? Preguntaos a vosotros mismos esto. O lo que es lo mismo, leed un punto, un párrafo, una máxima diaria del Tratado…. Y preguntaos ¿qué es lo que yo acabo de leer? Podéis recordar experiencias que os recuerden lo leído, diálogos con amigos y sacerdotes, libros que os dieron luz respecto a este tema, eso que te llamó especialmente la atención en una reflexión personal con uno mismo, un interrogante que se va tensando a medida que vas creciendo y aun no ha sido resulta... y lo menciona o lo clarifica el punto del TVD, o del Evangelio,
Y decíos: ¿qué es lo que leí, o lo que oí, en el primer punto? Y después procurad interiorizarlo como si se lo tuvieras que contarlo a otro.


2.EJERCICIO DE ENTENDIMIENTO.
Ven Creador Espíritu, de los tuyos la mente a visitar, a encender en Tu Amor los corazones que de la nada te gustó crear[…] Con tu Luz ilumina los sentidos, los afectos inflama con tu amor.  Veni Creator Spiritus

Si esto que he leído u oído es verdad, ¿qué debo hacer?
Debo hacer tal cosa o dejar de hacer otra. Debo tener tal amistad o dejarla. Debo leer tal libro o no leer tal otro. Debo dejar la costumbre, diversión, recreo, acción… o debo adquirir otra costumbre, tal practica o tal precaución…
En este punto tenemos mucho que pensar, acerca de nuestras obligaciones, devociones, costumbres, virtudes, obras de caridad y celo, mortificaciones, lecturas, diversiones, conversaciones, amistades, empleos, uso del tiempo, modo de hablar o de callar para evitar murmuraciones, comer, etc.
Pensemos más concretamente en el modo como nos portamos con nuestros padres, superiores, hermanos, amigos, empleados, enemigos, etc. De nuestra conducta en las cosas espirituales, en las cosas de casa, en los empleos y cargos, en nuestra conducta pública, en el empleo del tiempo, etc.
En una palabra, de todas y cada una de las acciones de nuestra vida. Y para que más fundado sea lo que considero, podré recorrer estos cinco motivos de las resoluciones que se me han ocurrido:
El hacer esto o dejar de hacer aquello es decoroso, útil, agradable, fácil, necesario…o al contrario.

3.EJERCICIO DE LA VOLUNTAD.
Digo que importa mucho, y el todo, una grande y muy determinada determinación de no parar hasta llegar al final, venga lo que viniere, suceda lo que sucediere, trabajase lo que se trabajare, murmure quien murmurare...” Santa Teresa Camino 21 ,2

Propongo hacer esto que he visto que debo hacer porque es bueno. Y es necesario ejercitar la voluntad con deseos de cumplirlo y de desearlo, o animarse, o de fortalecerse. En este paso se deben pensar dos cosas:
-La una, que obstáculos tendré para cumplir lo que deseo y propongo.
-La otra, que medios me pondrán servir para llevarlo a cabo.

4.EJERCICIO DE ORACIÓN (SÚPLICA).
En efecto, no entiendo mi comportamiento, pues no hago lo que quiero, sino que hago lo que aborrezco. Rom 7, 15

Pero como yo soy débil, esa es mi experiencia, no caigo en un pesimismo antropológico. La herida espiritual de la concupiscencia que nos queda después del bautismo, es la inclinación al mal y la dificultad al bien.
Una vez que tengo mi propósito de ahora, probablemente después me resistiré o procrastinaré[1]. Por ello debo pedir gracia a Dios.
Y en este punto usaremos  muchos afectos, y si no se le ocurren a uno, con varias oraciones, pedir a Nuestro Señor que según la meditación que se haga gracia para cumplir los propósitos hechos, y obrar conforme a lo que se ha meditado.
Pero más concretamente en estos 30 días, pediremos la intercesión y ayuda de María, dispensadora de todas las gracias, para que nos enseñe, proteja, cure y prepare, como la mejor de las madres. Siempre teniendo la certeza que guiados de sus puras manos llegaremos más rápidamente hacia su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, nuestra meta.
Ella nos dará todo lo que necesitamos para unirnos más a su amadísimo Hijo, en definitiva para nuestra salvación, pidámoslo con corazones sinceros y ella nos lo dará.
Porque para entrar en el Corazón abierto de Jesús, hay que hacerse pequeños y humildes, y aferrarse[2], coger de la manos de María. Solo así, solo así…


[1] Procrastinar: aplazar una tarea a un mañana que nunca concretizará. Vicio de pereza o vicio de acedia si son relacionados con lo espiritual.
[2]“Aférrense al Rosario como la enredadera se aferra al árbol –porque sin Nuestra Señora no podemos mantenernos”.Beata Teresa de Calcuta.

jueves, 30 de marzo de 2017

Definición de mundo

Mundo le fue definido a Javier, un buen amigo, por: "aquello que construye toda la sociedad con los pecados de cada hombre".

San Juan Pablo II nos hablaba de las estructuras de pecado que abarcaban al mundo y mataban al hombre. Por poner un ejemplo, en los países pobres como Bangladesh, explotan a miles y miles de personas en condiciones inhumanas, en el ámbito de lo textil.

Os invito a que cojáis vuestras prendas del armario y miréis donde están confeccionadas. Os sorprenderá ver que las marcas como H&M, Mango, etc... muchas de ellas aparecen con la etiqueta "Made in Bangladesh".

Comprar ropa barata tiene un coste humano. Pecados como la avaricia por parte de las empresas y la vanidad(pedantería) de los consumidores, permite estos horrores.

Documental:

domingo, 26 de marzo de 2017

Contra el mundo...humildad


REMPLAZAMOS EL ESPÍRITU DEL MUNDO CON EL DE JESUCRISTO
         En las páginas 195-196 de esta versión del Tratado, se explica cómo se ha extravió "la primera parte de esta preparación al Reinado de Jesucristo"(TVD 227) en la cual Montfort desarrollaba la necesidad de reemplazar el espíritu del mundo con el espíritu de Jesucristo. Pero el Santo trata de la misma materia  también en  otras  obras  suyas,  por ejemplo en los 2.628 versos de sus once  Cánticos  29-39,  de  los cuales sacamos los siguientes párrafos:

"No se puede - Jesús  lo ha dicho- dar gusto, a la vez, al mundo y a Dios: las dos cosas se contradicen... ¿El mundo es tu enemigo? Pues el Señor es tu amigo" (36,89).

"Si Jesucristo es tu Señor, debes renunciar  al  mundo tramposo" (36,90).
               
"Si estuvieras convertido, los mundanos tomarían partido contra ti" (37,102).

"Aléjense de nosotros...  ustedes, que, en contra de lo que el Espíritu Santo pide, unen el mundo a Jesucristo" (37,103).

"Huyan de los infelices mundanos, y pisoteen su vano  lenguaje[1]" (37,104).

"¿Qué es el mundo tramposo? Es la  asamblea universal de los pecadores que hacen al Señor una guerra horrible y cruel[2], a veces  descaradamente pero más a menudo secretamente" (29,5).

"El Espíritu Santo lo llama carne apestosa, camino ancho que lleva a la perdición.., la sinagoga de Satanás..., la gran asamblea de los malvados..., la infame y grande Babilonia... El mundo es Satanás que se disfraza para volverse agradable..., para enrolar  al  universo entero y llevárselo  al infierno" (29,5-8).      

"Jesucristo es nuestro gran modelo...: los mundanos lo han llamado pecador,  borracho, brujo, mentiroso" (35,55).

"El discípulo como el maestro, el esclavo como su dueño, deben sufrir de parte de ese  traidor. El mundo siempre y en todas partes ha golpeado a  los  servidores de Dios" (35,58).

"Yo seré auténticamente feliz si en esta vida se me combatirá en todas partes con calumnias y  envidias; si, a pesar del qué dirán y del infierno, yo resistiré" (39,149).

"Voy  a  sostener con fuerza al hombre débil para que no caiga;  le  llamaré  la  atención con dulzura aunque se me persiga" (38,124).
      
"Quiero volverme todo para todos, intentando conseguirlos  a todos para Jesús con mi penitencia" (32,122).

"Tomemos las armas de la verdad contra los amigos de  la  mentira: debemos hacerles ver -es un acto de caridad- que todos sus bienes no son más  que un sueño" (29,3).

"Si uno habla contra nuestro honor utilizando la calumnia, y el otro nos censura riéndose a carcajadas, ese honor que ellos creen quitarnos, con nuestro sufrimiento no hace más que crecer. Inclusive, es un honor que unos locos se burlen de ti" (35,47-48).

"Dios ha dicho: si el mundo les odia alégrense...porque Uds. no son de este mundo, y por eso recibirán en el Cielo un  maravilloso precio de Gloria" (35,52).

"El oro y la plata son bienes falsos... ¿Acaso la pobreza puede ser un mal, si con ella se adquiere el Cielo?" (35,50).

"La virtud ha coronado a todos los santos" (36,69).
        
"Es una locura apoyarse en el hombre... Cuando la muerte te ataque, él ¿te va a ayudar en algo? Cuando el Señor te juzgue, ¿vendrá él a defender tu causa?" (32,84 y 87).

"Virgen Santísima, ven a socorrerme contra el infeliz mundo, contra su respeto humano y el miedo que le tengo... Gran Dios, dame la mano para que yo venza el respeto humano" (39,147-148).

"Aunque todo el mundo te diera la espalda y te combatiera en la tierra, no debes temer estos males porque si el Señor está contigo, obtendremos la victoria contra todos" (37,106).
        
"Perros del Señor[3], santos sacerdotes llenos de celo, ladren con el corazón y con la boca[4], hagan la guerra al mundo rebelde... Esos ciegos nos consideran visionarios locos, y de repente nos dicen: 'No se metan en nuestros asuntos'. Aguanten, ladren siempre... Si no combatimos esos juegos, espectáculos y comedias, Dios a nosotros nos va a castigar por su pecado[5] y más que a ellos mismos en la otra vida: tendremos que dar cuenta por todo el mundo" (32,31-34).
         
"El mundo... entre las personas importantes siembra el orgullo..., entre los campesinos siembra la ignorancia, la borrachera y la difamación..., la envidia y las divisiones inclusive entre los Religiosos, la injusticia en los palacios, los escándalos en los lugares públicos, las impurezas más asquerosas en las camas y en los lugares secretos..., la vanidad entre casi todas las mujeres, la avaricia entre los comerciantes, y la soberbia entre los intelectuales... En todas partes hay mil desórdenes..., Adultos y muchachos, mujeres de edad y señoritas, casi todos arden por el fuego de su infame concupiscencia" (29,17-22).

"El respeto humano...: su autor principal es el amor al mundo" (38,113).

"Combatamos al mundo y sus atractivos... Estando Dios con nosotros, lo venceremos" (29,2).

"Yo quiero comprometerme a ser devoto pero auténtico, a alcanzar la perfección" (38,119).
        
"El mundano quiere ser considerado el primero en todo, hasta  en la humildad" (29, 66).

"Entre tantos 'qué dirán', escoge bien, alma fiel,  no los del mundo..., sino los de personas piadosas... ¿Qué dirá el Santo que está en   la  Gloria?...  ¿Qué  dirá  Jesús  mi  Salvador?"  (37,109). 

"El  pecador mundano... inventa, para su desgracia, mil placeres y mil modas: tabaco..." (29,61). 

"El dinero es la divinidad a la cual el mundo sacrifica su tiempo,  su descanso, su salud y todos los  bienes de la vida eterna,  sin reocuparse del prójimo" (29,52).

"La  danza  es  indiferente... Ella  puede ser inocente porque David danzaba fervorosamente delante del Arca del Señor" (31,13). 
      
"El juego[6]... es una recreación..., es un gusto relajarse para trabajar con más fuerza cuando  sea  necesario...,  para alegrarse santamente, para alegrar al prójimo... Ha habido santos, quienes, aunque muy serios, algunas veces han  practicado algunos juegos. Su caridad los inventaba. El juego no debe ser fanático sino moderado, dulce y prudente, que dure un tiempo razonable, sin peleas, lleno de dulzura, sin injusticia, lleno de honor!... Cojan la dama, el ajedrez... No jueguen con ellos a cada rato... Pero ¡cuántos juegos   prohibidos! ¡Cuántos  con ellos  se  han  perdido!...  Un jugador ... ya no sirve ni para sí ni para Dios:  es  el  juego  que  lo arrastra... En el juego están todas sus emociones, toda su  alma y toda su energía. Sólo actúa a su servicio, sólo de él  es  esclavo. El juego es su cruel cadena!... Un jugador... roba a sus pobres hijos, a su esposa y a sus preocupados padres... La Misa le resulta demasiado larga... Él se precipita de juego en juego, y del juego al infierno" (30,1-15).

"Cuando juega no tiene sueño, durante la oración hay que despertarlo" (29,74).
       
"El mundano... tiene pan para su perro, en cambio para su hermano no tiene nada" (29,80). 

"Esa  mundana insolente ya no respeta ninguna ley, inclusive se atreve a  llevar  la  cruz  al  cuello encima de su carne escandalosa"  (33,20). 

"El  mundo...  aunque exteriormente aparenta estar feliz interiormente está triste" (29,87).

"Los mundanos llaman escrupulosos a todos los que no actúan como ellos" (29,17).

Oración:Letanías de la humildad, del Cardenal Merry del Val.
- Jesús manso y humilde de Corazón, …Óyeme.

- Del deseo de ser lisonjeado[7],…Líbrame Jesús
- Del deseo de ser alabado, … Líbrame Jesús
- Del deseo de ser honrado, … Líbrame Jesús
- Del deseo de ser aplaudido, … Líbrame Jesús
- Del deseo de ser preferido a otros, … Líbrame Jesús
- Del deseo de ser consultado, … Líbrame Jesús
- Del deseo de ser aceptado, … Líbrame Jesús

- Del temor de ser humillado, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser despreciado, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser reprendido, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser calumniado, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser olvidado, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser puesto en ridículo, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser injuriado, … Líbrame Jesús
- Del temor de ser juzgado con malicia, … Líbrame Jesús

- Que otros sean más estimados que yo … Jesús dame la gracia de desearlo
- Que otros crezcan en la opinión del mundo y yo me eclipse, … Jesús dame la gracia de desearlo
- Que otros sean alabados y de mí no se haga caso, … Jesús dame la gracia de desearlo
- Que otros sean empleados en cargos y a mí se me juzgue inútil, … Jesús dame la gracia de desearlo
- Que otros sean preferidos a mí en todo, … Jesús dame la gracia de desearlo
- Que los demás sean más santos que yo con tal que yo sea todo lo santo que pueda, … Jesús dame la gracia de desearlo

ORACIÓN
Filipenses 2, 6-11
6Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios;
7al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
8se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.

9Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
10de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
11y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Oremos:
Concédenos la gracia de aprender y practicar tu humildad, para que humillándonos como corresponde a nuestra miseria aquí en la tierra, podamos ser ensalzados por ti, hasta gozar eternamente en el cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.



[1] Eufemismos del mundo son una perversión del lenguaje, una manipulación. Escuchamos habitualmente expresiones suaves que camuflan o maquillan la realidad: “interrupción” voluntaria del embarazo (aborto/asesinato de bebés); apropiación indebida (robar); Cese temporal de convivenciaa (separación matrimonial); Faltar a la verdad (mentir); Limpieza étnica (genocidio); Pago del impuesto revolucionario (extorsión al empresario); Trabajadora sexual (prostituta); Tráfico de influencias (soborno)
[2] "Estáse ardiendo el mundo, quieren tornar a sentenciar a Cristo, como dicen, pues le levantan mil testimonios, quieren poner su Iglesia por el suelo, ¿ y hemos de gastar tiempo en cosas que por ventura, si Dios las diese, tendríamos un alma menos en el cielo? No, hermanas mías, no es tiempo de tratar con Dios cosas de poca importancia" (Santa Teresa de Jesús. Camino de Perfección 1, 5)

[3] Domini canes. Canes debent latrare
[4] En oposición a Is 56, 10: Los guardianes están ciegos, | no se dan cuenta de nada: | perros mudos, incapaces de ladrar, | vigías perezosos con ganas de dormir,
[5] Ez 3, 17-18: Hijo de hombre, te he constituido centinela de Israel. Cuando escuches una palabra de mi boca, los amonestarás de parte mía. 18 Si yo digo al malvado “morirás inexorablemente”, y tú no lo habías amonestado ni le habías advertido que se apartara de su perversa conducta para conservar la vida, el malvado morirá por su culpa; pero a ti te pediré cuenta de su vida.
[6] Homo ludens. Heizinga.
[7] Lisonjear > adular: Hacer o decir con intención, a veces inmoderadamente, lo que se cree que puede agradar a otro.

viernes, 24 de marzo de 2017

Consagración. La anunciación del Señor

Consagración del sábado (día mariano por excelencia), en la festividad solemne de la Anunciación del Ángel a María.


+Evangelio de Jesucristo según San Lucas

Anuncio del nacimiento de Jesús (Lc 1, 26-38)
26 En el mes sexto, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret,
27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
28 El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
29 Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. 30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios.
31 Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.
32 Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
33 reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».
34 Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».
35 El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios.
36 También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril,
37 porque para Dios nada hay imposible».
38 María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».
Y el ángel se retiró.


Exulta, alégrate, goza.
P. Gabriel Amorth. La Mujer que venció al mal.

El conocimiento de María nos llevará al conocimiento de Jesucristo.

Inmaculada, siempre virgen, esposa de San José.
El mensajero divino irrumpe poderosamente en la vida de la Virgen, de modo impresionante. Es casi seguro que fuera en la casa de María. Tanto en Nazaret como Loreto leemos “ Aquí se hizo carne el Verbo de Dios”.
Ave Maria, gratia plena Dominus tecum.
Jaire Maria, kejaritoméne. Exulta, o favoritísima de Dios; alégrate, tu que estás repleta de las gracias divinas; goza elegida por Dios, que te ha colmado de predilección. Así podríamos traducir el saludo del Ángel. Son palabras ricas en significado y de directa referencia mesiánica; por eso tienen el poder de turbar a la doncella: comprende que en ellas hay un extraordinario proyecto de Dios, pero no entiende de que se trata. Jaire no es el saludo hebreo corriente: shalom, la paz contigo, ni el simple Ave, o Salve, que desafortunadamente se han impuesto en nuestras traducciones. Jaire “exulta, alégrate, goza”. Es un saludo particular, usando solo por los profetas Joel, Zacarías, Sofonías, y únicamente con referencia al Mesías: “exulta, hija de Sión porque el Señor está contigo”. Al oír que le dirigían estas palabras mesiánicas, referidas expresamente a ella, María experimenta una turbación espontánea: reflexiona, sin entender, pero no pregunta nada, porque ella es la Virgen que espera, cree y no hace preguntas.
Un breve paréntesis.
Los biblistas concuerdan en decirnos que todo este relato no refleja los esquemas bíblicos de los nacimientos milagrosos. Por ejemplo, cuando a Sara se le anuncia el nacimiento de Isaac, o a Ana el nacimiento de Samuel, o a Zacarías el nacimiento de Juan el Bautista. Eventos suplicados y deseados, imposibles debido a las circunstancias de vejez y esterilidad, para los que no hacía falta consenso alguno. En cambio, la anunciación sigue los esquemas bíblicos de las misiones especiales o de las vocaciones extraordinarias: tenemos el saludo inicial, el anuncio de la misión y la espera de la respuesta. María reflexiona sobre ese saludo mesiánico, sobre el hecho evidente que Dios le pide algo grande. Ella sabe que el Mesías nacería de una mujer (Protoevangelio) y que sería concebido por una Virgen en el Pueblo hebreo; no sabe que la mujer predestinada es precisamente ella, la humilde y desconocida doncella de Nazaret. Y el Ángel le explica: no temas… tendrás un Hijo. Lo llamarás Jesús… será grande, será Hijo de Dios, será rey.
María no duda un solo instante, no pide signos, sino órdenes: ¿cómo debe comportarse para corresponder plenamente a la voluntad de Dios? su pregunta: ¿Cómo será esto, pues no conozco a varón?, osea, no tengo relaciones conyugales, es una revelación explícita de su propósito de mantenerse virgen. ¿Tengo que seguir así? ¿Debo cambiar?. Ella, que es la esclava del Señor, no pone ninguna condición a Dios; solo pregunta lo que ha de hacer. La respuesta de Gabriel: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti… “ no es solo la explicación de como nacerá aquel Hijo, ni la simple anunción que será el verdadero Hijo de Dios; pero sí la confirmación de que su propósito de mantenerse Virgen provenía de Dios y de que lo mantendría incluso en el matrimonio.

En este punto, es Dios quien espera una respuesta de su criatura. No has creado inteligentes y libres, y nos trata como tales. El Señor ofrece sus dones excelsos, nunca los impone. El Vaticano II dirá: “Quiso el Padre de las Misericordias que la aceptación de la Madre predestinada precediera a la Encarnación” (LG 56), y añadirá en el mismo párrafo: María no fue un instrumento meramente pasivo en las manos de Dios, sino que cooperó en la salvación del hombre con obediencia y fe libre. La respuesta llega inmediatamente: “Aquí está la esclava del Señor, hágaseme en mi según tu palabra”. (Lc 1,38). Es difícil imaginar en un momento más grande que esté en la historia humana, cuando el Verbo de Dios se hizo carne y vino a vivir entre nosotros. Vino, y no ha vuelto a abandonarnos: “Estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos” (Mt. 28,20).

Cuando Adán y Eva fueron expulsados del Paraíso terrestre, con la perspectiva de la fatiga y de la muerte, no salieron como unos seres desesperados. Dios les había dicho una gran palabra, condenando a la serpiente que les había engañado: “maldita seas… yo pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; Él te aplastará la cabeza” (Gn 3,15). Quedaba una esperanza: aquélla mujer y su hijo (su semilla), que derrotarían a Satanás. ¿Cuándo llegaría aquella mujer? Y, cuando triunfará su Hijo? La promesa mesiánica se fue precisando en el largo periodo de espera.

Con Abrahán, Dios elige un pueblo del que saldría el Bendito. Entre las diversas tribus de Israel, la predilección cae sobre la tribu de Judá, y entre las familias de Judá la promesa se centra en la de David. Pero, ¿cuándo y cómo se realizarían las profecías? Por fin, estamos ante la mujer destinada y bendita. Sus padres la han llamado María; el Ángel Gabriel la define como “colmada de celestes favores”. Ella misma se presenta como “esclava del Señor”. Es ella la mujer prometida, la virgen que dará a luz un hijo. El pueblo hebreo espera un Mesías, a un hombre. Nunca habría podido pensar que el enviado de Dios fuera su mismo hijo unigénito. Aquí la página de la anunciación se hace más importante. Por primera vez aparece el misterio trinitario, del pueblo que solo había alguna alusión velada en el Antiguo Testamento: el Padre envía al Ángel Gabriel, que ya se le había aparecido a Daniel para las grandes profecías mesiánicas, y unos meses antes a Zacarías para anunciarle el nacimiento del bautista; el Hijo se encarna en el seno de la Virgen, uniéndose así la naturaleza divina la naturaleza humana en la única persona del Verbo; el Espíritu Santo desciende sobre María para realizar aquel gran misterio por el cual María, aun permaneciendo virgen, se convierte en madre, y madre del Hijo de Dios.

Llegados a este punto, solo nos queda contemplar el admirable proceder de Dios y como cumple sus promesas mejor de lo que el hombre habría podido desear o soñar.

REFLEXIONES.
Sobre María - Su grandeza: es grande por haber sido predestinada; porque cree, porque está dispuesta a hacer cuanto el Señor le pide, sin condiciones. Los tres nombres con los que es indicada: María significa amada por Dios. Es el primer paso hacia lo que Dios quería hacer de ella; “colmada de favores celestiales”. (solemos decir también llena de gracia). Es lo que el Señor está haciendo en Ella. “Esclava del Señor” es la respuesta justa de la criatura humana a las solicitudes divinas. La Trinidad que se revela y obra en ella la maravilla de las maravillas, la encarnación del Verbo, establece con ella una relación única, irrepetible, superior a cualquiera otra relación con los seres creados.

Sobre nosotros - Estas maravillas de Dios no se realizaron con el objeto de honrar a María, sino por nuestra salvación. En efecto, descubrimos de inmediato el amor de la Santísima Trinidad por cada uno de nosotros: Jesús se encarna por nosotros para salvarnos. Es evidente el rol de María en la realización de este plan divino, su colaboración con Dios y la gratitud con que le debemos.